Movilidad y flexibilidad: lo que debes saber
- Bigpapachip
- 11 may 2015
- 2 Min. de lectura
Los dos requisitos para movernos son fuerza y movilidad. Puedes tener la fuerza de un gorila, pero si no tienes la flexibilidad de un gato, no podrás utilizar esa fuerza efectivamente. En este artículo veremos la movilidad y la flexibilidad, sus diferencias y cómo desarrollarlas.
La diferencia entre la movilidad y la flexibilidad es que la primera siempre está disponible y la segunda requiere un calentamiento. Por ejemplo, la mayoría de las personas podrían despertarse y alcanzar un libro alto en la repisa, pero no abrirse de piernas.
La flexibilidad y la movilidad son cruciales: la primera, pues es importante que nuestros músculos puedan alcanzar un amplio rango de movimiento para que al ejercitarnos no nos lesionemos con tanta facilidad, la segunda para que podamos movernos en posiciones más difíciles y retadoras.
Un desbalance muy grande entre nuestra flexbilidad y nuestra movilidad también puede llevar a lesiones. Imagínate que puedes relajarte en yoga y alcanzar un split, pero no puedes saltar y moverte de la misma manera. Cuando intentes algo así, tu cuerpo intentará reaccionar como la hace cuando está relajado pero no podrá replicar esta posición, lo que puede llevar al desgarre de un músculo.


Otra precaución es que no debemos abusar de la flexibilidad: debemos ser tan flexibles como nuestra vida diaria nos lo pide.
La forma de conseguir movilidad y flexibilidad es obvia, estirando, lo importante es cómo lo hagamos. Existen dos tipos de estiramiento: activo y pasivo. El primero involucra repeticiones y movimiento, el segundo se hace en una posición estática y por tiempo, como cuando estiramos nuestro cuello.
Estiramiento activo
Aquí te presentaremos una rutina que involucra el tronco superior y el inferior.
Estiramiento pasivo