Todas las relaciones son relaciones de poder
- Bigpapachip
- 12 may 2015
- 3 Min. de lectura
Cada vez que se intenta entender la libertad, las cosas que podemos y no podemos hacer en determinado momento, se encuentra en el fondo el poder. Michel Foucault hizo una arqueología de las instituciones modernas, como la escuela y la cárcel, y encontró que todas las relaciones son relaciones de poder.
Para entender esto, hay que entender el poder. El poder es la facultad de ejercer la libertad y, por tanto, de limitar la libertad de otros.
Por ejemplo, un pájaro en una jaula puede que tenga libertad, pero no tiene mucho poder para ejercerla. Aunque digamos que somos libres, la verdad es que esta libertad está condicionada en cada momento por factores externos, como el juicio social, la amenaza de cárcel, el poder policivo, los condicionamientos que hay en nosotros y las ideas que nos han dicho sobre nuestra incapacidad para hacer algo que deseamos.
Todo este entramado de limitaciones son extensiones del poder, un verdadero Leviatán que se entremezcla en nuestros pensamientos, relaciones cotidianas y conversaciones mundanas.

Hobbes habló del Leviatán como la representación de un monstruo que en su cuerpo agrupaba a los ciudadanos de una nación. Las personas, con el fin de evitar la guerra total y la violencia a la que llevaba el estado de naturaleza, deciden renunciar a su poder natural para entregárselo a una entidad mayor que va a instaurar la paz y el orden: el Estado.
Lo anterior, no significa que en las relaciones sociales ya no exista el poder. Tomemos por ejemplo los modales. Los modales son formas en las cuales el Leviatán se expresa, en donde existen unas formas, unos códigos de conducta, de vestimenta y de socialización que son ajenos a un estado natural del hombre y son producto de unas limitaciones sociales. Si yo quisiera ir a hablarle al Rey de España, simplemente me chocaría de frente contra este poder que limita mi querer.
Uno de los grandes aportes de Foucault fue entender que el poder es inherente a cualquier relación, y que no se agotaba en la relación del Estado con los subordinados. De esta forma, definió que el poder era algo vivo y dinámico, el biopoder. Simplemente, siempre que existen dos polos debe haber repulsión o atracción entre ellos, pero nunca neutralidad.
En una sociedad punitiva como la francesa del siglo XVI, los castigos eran públicos y notorios. Sin embargo, por circunstancias que describe en su libro Vigilar y Castigar, este poder soberano de castigar a las personas fue reemplazado por un poder disciplinario. En una cárcel, el control es garantizado a través de una estricta disciplina de los presos, sus horarios de comida, sus formas de encuentro y la misma vestimenta que usan. Una vez las condiciones han sido instauradas, el control se asegura a través de la observación, la mirada que ejerce un poder de presión al subordinado.

Así, se entiende porqué Foucault hizo una analogía entre la sociedad y el panóptico de Bentham. El panóptico era un modelo de cárcel ideal en el cual se optimizaba el espacio para que una sola torre central pudiera observar y así controlar a todos los presos. De la misma manera, el poder disciplinario en escuelas y en la sociedad se expresa a través de normas, miradas y juzgamientos que lo que hacen es normalizar a las personas, es decir, volverlas aptas para una vida en sociedad que en su mayoría es para fines del mercado. Así, se encuentra que el poder vigila primero y castiga después, y va homogeneizando así las desviaciones que no le sirven para sí, como todos los "locos" que son relegados al manicomio.
Una de las revoluciones en física cuántica fue entender que el objeto observado cambia según quién sea el observador, por lo que los resultados en uno o otro momento que realicen dos científicos diferentes llevarán a resultados variables. Si esto se encontró a un nivel microscópico, nuestro cuerpo que está constituído de muchas particulas reacciona de la misma manera cuando nos observan. Puede que la observación sea "neutral", pero el objeto observado adecuará su conducta a las expectativas del observador, y esto es poder.
Por esto, tiene sentido que en El señor de los anillos, el mayor poder de la Tierra Media sea justamente un ojo!

El ojo de Sauron, que todo lo ve, es una forma genial de Tolkien de mostrar el poder de un estado. Las formas de violencia directa se relegaron a partes débiles como los ciudadanos que estaban en igualdad de condiciones: hoy en día, la soberanía se expresa a través de la disciplina y los dispositivos de normalización.